En los últimos años se ha difundido sin sustentos técnicos  el uso de hormonas en la alimentación de los pollos para alcanzar un rápido crecimiento. Sin embargo, existen varias razones legales y técnicas que justifican la imposibilidad de utilizar hormonas en la producción de pollo. A continuación se detallarán cada una de estas razones:

  1. Mayor y más rápido crecimiento de las aves

El mayor rendimiento de las aves se basa en una profunda investigación en áreas como la genética, nutrición, sanidad y la relación de estos conocimientos con el manejo de los animales. Los pollos en la actualidad son los animales domésticos con mayor número de investigadores dedicados a conocerlos y determinar las formas de producirlos mejor; los resultados de estas investigaciones incluso han sido aplicados en la producción de otros animales domésticos y también mejorar el bienestar de los seres humanos.

Uno de los ejemplos de estas investigaciones es la reducción anual del tiempo de crianza. Gracias a las investigaciones en rendimiento,  año a año se reduce en un día el tiempo de crianza. Pese a la ciencia que existe detrás de la producción de pollo, para las personas que no conocen sobre estos temas y por lo tanto no son especialistas, la justificación del crecimiento más rápido de las aves es el uso de hormonas. Esta justificación es incorrecta y falsa; en realidad el mayor y más rápido crecimiento de los pollos es más fácil de entender a través de la genética. Las líneas genéticas industriales se desarrollan a través de la selección de las aves mejor dotadas y con mayor velocidad de crecimiento y transformación de alimentos. Las aves seleccionadas por estas características forman parte de la base genética para la próxima generación de pollos de engorde. Los animales que no cumplen con estos parámetros no son tomados en cuenta para para la selección genética. En la práctica, la selección de los animales más aptos se viabiliza a través del avance de los conocimientos sobre las necesidades nutricionales, sanitarias y de crianza de las aves. Esto es lo que permite que un animal diferenciado exprese todo su potencial genético.

  1. Restricciones legales para el uso de hormonas en la producción de aves

El uso de hormonas o sustancias químicamente similares a las hormonas está prohibido en varios países. Esto indica que la primera barrera que la industria avícola tendría que superar sería el contrabando continuo y sistemático de productos que tienen hormonas en sus composiciones.

  1. En distintitos estudios de acceso público no se observan los beneficios del uso de hormonas en la cría de pollos

Durante los últimos años se han estudiado fármacos denominados beta-adrenérgicos, que son sustancias semejantes a las hormonas, para la alimentación de animales domésticos. Teóricamente este tipo de sustancias permiten la reducción de la concentración de grasa e incrementan la concentración de proteína. Los resultados de las investigaciones han demostrado que en pollos de engorde no se ha observado que promuevan beneficios cuando estas sustancias son utilizadas en las dosis recomendadas. Otro factor que complica el uso de estos productos es que deberían utilizarse en altos niveles para lograr una respuesta, lo que hace que su costo de implementación sea inviable. Es importante destacar que estos estudios son de libre acceso a nivel mundial y en ellos se ha demostrado que el uso de este tipo de sustancias en aves no trae beneficios pues muestra resultados contradictorios y es impracticable desde el punto de vista económico.

  1. Apariencia de la carne de pollo atribuida al uso de hormonas

Una indagación frecuente en el mercado de carne de pollo es de por qué la canal de los pollos de engorde producidos por la industria avícola es a menudo menos amarillo o más pálida y tiene una grasa menos consistente que la canal de aves criadas en traspatio o al aire libre. Esto ha servido de argumento para la gente no especialista lo justifiquen con el uso de hormonas. No obstante, la respuesta es más simple y no tiene que ver con las hormonas.

La pigmentación de los pollos es menos intensa debido al uso de alimentos que no disponen pigmentos en sus composiciones y por lo tanto no hay absorción de pigmentos por parte de las aves, al contrario de lo que ocurre cuando el alimento está formulado con maíz, alfalfa, etc. que son alimentos con mayores concentraciones de pigmentos.  Es importante aclarar que producir un pollo más pigmentado es sumamente fácil y la coloración no altera la calidad nutricional de la canal. El color de la canal es una característica puramente estética y depende de los gustos del mercado al que el producto está dirigido. Producir aves mejor pigmentadas no conlleva beneficios extras para la calidad de la canal, es más caro y no está relacionado al tipo de línea genética utilizada. Es importante mencionar también que el color de la canal no debe considerarse como sinónimo de buena salud del animal sacrificado.

En cuanto a la grasa presente en la canal del pollo se debe indicar que los genetistas y nutricionistas han trabajado intensamente para reducir su concentración y se han generado importantes avances. La diferencia de la grasa de aves de traspatio y de los pollos de engorde de líneas genéticas comerciales se basa en dos aspectos fundamentales: en primer lugar las gallinas criollas se sacrifican a una edad más avanzada y en segundo lugar la relación agua/grasa en sus canales es menor. Esto quiere decir que mientras más edad tienen las aves, proporcionalmente tienen menos agua en la canal y más grasa que se fija en el tejido adiposo, lo que causa que la grasa se vuelva más amarilla y firme. Mientras tanto, los pollos de engorde de líneas genéticas industriales se sacrifican más temprano, cuando la relación agua/grasa es más elevada y proporcionalmente hay más agua en la canal. Esto hace que la grasa de la canal sea menos firme y también menos amarilla si es que hubo menos pigmentos en la dieta.

Para finalizar

Es importante recalcar que toda acusación individual o colectiva con relación a la calidad de la carne de pollo debe ser cuestionada pues ha sido hecha de forma liviana y sin argumentos técnicos. Las opiniones sin sentido pueden perjudicar a uno de los sectores más modernos en la producción de alimentos y realmente comprometidos con la nutrición de la población. El pollo es un alimento saludable que aporta una cantidad significativa de nutrientes por bajo precio y se puede preparar de innumerables formas.

 

Fuente:

Penz, M. (2019). Uso de hormonas en la alimentación de pollos, ¿Mito o verdad? Porto Alegre : Universidad Federal de Río Grande del Sur, Departamento de Zootecnia .